sábado, 6 de febrero de 2010

OPINIÓN


A continuación una muy breve opinión acerca de hablar abiertamente de nuestras creencias y posturas "espirituales", la escribí en respuesta a una pregunta de una amiga.


¡Por supuesto que podemos! Y no sólo podemos, debemos, ya que estamos siempre inmersos en el mar de la superstición, la pseudociencia y la charlatanería. ( Eso sin contar a la religión que tiene sus efectos perniciosos aparte, pero también tienen efectos positivos en muchas personas).

Es absurdo que se sorprendan porque los ateos opinemos sobre cuestiones de "religion y espiritualidad", obvio que estos temas también pertenecen a la esfera que puede interesarnos a los ateos, se debe debatir... compartir ideas, no con el afán de convencer a nadie, simplemente para compartir una visión de la realidad diferente. Personalmente prefiero mil veces la visión científica de la ciencia acerca del Universo, que las muy poco imaginativas mitologías religiosas. Prefiero las respuestas parciales (pero confiables y que funcionan) de la ciencia, que las respuestas "totales" que responden "todo" en realidad sin explicar nada, estas últimas muy características de las religiones más exitosas.

"El demonio del conocimiento y de las ganas de aprender" como lo llamó mi amiga, es para mí una de las más nobles manifestaciones del verdadero "espíritu humano", entendido no como una cosa "mágica" o "divina", sino como la manifestación de nuestra mente, nuestra inteligencia y razonamiento, nuestra auto-conciencia, la cuál es producto, como dijo Carl Sagan: "...de una evolución de 13,700 millones de años que ha transformado la materia en vida y conciencia."

Para finalizar les recomiendo la lectura del magnífico "Manual del Perfecto Ateo", escrito por Jorge Volpi: